... legendario enigma matemático que pasó siglo y medio sin solución... El enunciado más sencillo de este teorema viene a decir que:
La aplicación del teorema depende también del tipo de superficie sobre la que esté el mapa: una superficie plana finita o infinita o una esfera son equivalentes en este caso, pero si la superficie que se considera es la de un toro serían necesarios siete colores, no cuatro.
Al igual que con el Teorema de Fermat, encontrar la demostración se consideraba muy difícil, pero haber encontrado un contraejemplo (un mapa, por complicado o grande que fuera, que requiriera cinco colores) hubiera demostrado que el teorema era falso. Y eso lo podría haber hecho casi cualquiera.
No fue hasta 1976 que Kenneth Appel y Wolfgang Haken publicaron la solución: el teorema era correcto y cuatro colores bastaban para cualquier mapa. Sin embargo, esto no acabó con la polémica.
La mente humana no era suficiente. Se necesitaba ayuda mecánica.
¿Y sí el programa de ordenador contenía errores? ¿Se podría también demostrar que no los contenía? ¿Era esto una demostración cien por cien segura y cierta, como deben serlo todas las demostraciones matemáticas?
La solución se consideró en general válida pero «poco elegante», y se probaron programas similares en otros ordenadores. Naturalmente, un informático podría no opinar lo mismo y considerarla más elegante incluso que una demostración tradicional. Estas cuestiones de fondo han perdurado hasta nuestros días. Se han hecho algunos avances en reducir la prueba a algo más simple. El sistema de asistencia para comprobar pruebas matemáticas Coq confirmó en 2004 la validez del trabajo de Appel y Hanken. (Llegados a este punto, confiar en que la demostración es válida en realidad requiere sólo confiar en que «el sistema Coq es válido», lo cual proporciona un grado de confianza más elevado. En términos informáticos: tener fe en el hardware, el compilador y los programas. (Y es bien sabido que todos esos componentes pueden fallar. El caso más clamoroso: el bug de divisón en los Pentium).