jueves, 19 de febrero de 2009

Ensayo sobre la ceguera - J. Saramago (1995)




... pero en aquel mismo instante pensó que se había vuelto loca, o que, desaparecido el vértigo, sufría ahora alucinaciones, no podía ser verdad aquello que los ojos le mostraban, aquel hombre clavado en la cruz con una venda blanca cubriéndole los ojos, y, al lado una mujer con el corazón traspasado por siete espadas y con los ojos también tapados por una venda blanca, y no eran sólo este hombre y esta mujer los que así estaban, todas las imágenes de la iglesia tenían los ojos vendados, las esculturas con un paño blanco atado alrededor de la cabeza, y los cuadros con una gruesa pincelada de pintura blanca,...


- Libro 3.2009 (♠♠♠♠0) -


La novela relata cómo una extraña epidemia de ceguera azota todo un país. Un pobre hombre que espera en su coche frente a un semáforo es el primero en padecerla y a partir de entonces se extiende cada vez más rápidamente entre la población.

Se interna a los infectados en un sanatorio aislado, donde se desatan todas las bajezas humanas. Pero resulta imposible contener la enfermedad y las calles acaban llenándose de ciegos que son víctimas de este inexplicable mal consistente en una infinita ceguera blanca, como un mar de leche. A medida que aumenta el temor y la crisis en el país, gradualmente las personas se convierten en presa de los más bajos instintos del ser humano, llegando a los extremos más miserables.

El profundo egoísmo que marca a los distintos personajes en la lucha por la supervivencia, se convierte en una parábola de la sociedad actual, trascendiendo así el significado de ceguera más allá de la propia enfermedad física.

La ceguera que asola a la humanidad y que produce un horror metafísico no es la ausencia de luz, la oscuridad de la mirada, sino una continua niebla blanca y resplandeciente, el horror de lo albo, la presencia de lo divino, la ausencia de todo color.



http://es.wikipedia.org/wiki/Ensayo_sobre_la_ceguera

domingo, 8 de febrero de 2009

El guardian entre el centeno - J. D. Salinger (1951)



— ¿Te has hartado alguna vez de todo? —le dije—. ¿Has pensado alguna vez que a menos que hicieras algo en seguida el mundo se te venía encima? ¿Te gusta el colegio?
— Es un aburrimiento mortal.
— Lo que quiero decir es si lo odias de verdad —le dije— Pero no es sólo el colegio. Es todo. Odio vivir en Nueva York, odio los taxis y los autobuses de Madison Avenue, con esos conductores que siempre te están gritando que te bajes por la puerta de atrás, y odio que me presenten a tíos que dicen que los Lunt son unos ángeles, y odio subir y bajar siempre en ascensor, y odio a los tipos que me arreglan los pantalones en Brooks, y que la gente no pare de decir...
— No grites, por favor —dijo Sally. Tuvo gracia porque yo ni siquiera gritaba.
— Los coches, por ejemplo —le dije en voz más baja—. La gente se vuelve loca por ellos. Se mueren si les hacen un arañazo en la carrocería y siempre están hablando de cuántos kilómetros hacen por litro de gasolina. No han acabado de comprarse uno y ya están pensando en cambiarlo por otro nuevo. A mí ni siquiera me gustan los viejos. No me interesan nada. Preferiría tener un caballo. Al menos un caballo es más humano. Con un caballo puedes...



- Libro 2.2009 (♠♠♠♠0) -

Cuenta las experiencias de Holden Caulfield, en los dos días siguientes a su expulsión de su internado. Holden narra su historia, intensa, trágica y antisistema, donde ha de enfrentarse al falso mundo de los adultos: radiografía de una sociedad materialista, hipócrita y sin capacidad de ofrecer esperanza al adolescente.


http://es.wikipedia.org/wiki/El_guardi%C3%A1n_entre_el_centeno