domingo, 27 de julio de 2008

El espejismo de Dios - Richard Dawkins (2006)




Pero quizás uno necesita profundizar, sumergirse, nadar en la selección natural antes de realmente apreciar su poder.
Otras ciencias levantan nuestra conciencia en formas diferentes.
La ciencia de la astronomía del propio Fred Hoyle nos coloca en nuestro lugar … una pizca de desecho de la explosión cósmica.
La geología nos recuerda nuestra breve existencia tanto como individuos que como especie

La evolución hace lo mismo para nuestro sentido del tiempo para no sorpresa debido a que ella trabaja en la escala de tiempo geológico.
Pero la evolución darviniana específicamente, la selección natural, hace algo más, y nos enseña a sospechar de cualquier tipo de hipótesis de diseño en física como también en cosmología.



- Libro 5.2008 (♠♠♠♠♠) -


Ataque y ofensiva a la religión en sí. Sin ningún tipo de prejuicio, siendo demoledor contra ella. El autor afirma sin dilación que la teología, la religión, la idea de Dios(es) y toda creencia de corte similar, léase las oraciones o la creencia en milagros, no sólo son algo infantil sino que se trata de asuntos verdaderamente perniciosos. Todo argumentado con claridad y seriedad.
Repasa los argumentos filosófico-teológicos que clásicamente se han planteado como “pruebas” de la existencia de Dios y, a continuación, dinamita con lógica y sin artificio de ningún tipo todas ellas.
Dawkins defiende el ateísmo, la inexistencia de dios y avisa sobre lo perniciosa que es son todas las religiones. Absolutamente todas. Demostrando que cuanto más avanza la ciencia, más retrocede la religión.
Con rigor e ingenio examina a Dios en todas sus formas, demostrando la improbabilidad de un ser supremo

jueves, 10 de julio de 2008

La tetera de Russell



Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.

Bertrand Rusell




http://es.wikipedia.org/wiki/Tetera_de_Russell