
La comida pronto dejó de causarle placer, y para distraerse empezó a trepar zigzagueando por las paredes y el techo. En el techo era donde más a gusto se encontraba: aquello era mucho mejor que estar echado en el suelo; respiraba mejor, y se estremecía con una suave vibración.
- Libro 8.2008 (♠♠ØØØ) -
Gregorio Samsa, un comerciante de telas que vive con su familia a la que él mantiene con su sueldo, un buen día amanece convertido en un monstruoso insecto gigante…