
- Buenos días -dijo al fin Pensamiento Profundo.
- Hmmm... Buenos días, Pensamiento Profundo -dijo nerviosamente Loonquawl-, ¿tienes... hmmm, es decir...
- ¿Una respuesta que daros? -le interrumpió Pensamiento Profundo en tono majestuoso-. Sí, la tengo.
Los dos hombres temblaron de expectación. Su espera no había sido en vano.
- ¿De veras existe? -jadeó Phouchg.
- Existe de veras -le confirmó Pensamiento Profundo.
- ¿A todo? ¿A la gran pregunta de la Vida, del Universo y de Todo?
- Sí.
Los dos hombres estaban listos para aquel momento, se habían preparado durante toda la vida; se les escogió al nacer para que presenciaran la respuesta, pero aun así jadeaban y se retorcían como criaturas nerviosas.
- ¿Y estás dispuesto a dárnosla? -le apremió Loonquawl.
- Lo estoy.
- ¿Ahora mismo?
- Ahora mismo -contesto Pensamiento Profundo.
Ambos se pasaron la lengua por los labios secos.
- Aunque no creo -añadió Pensamiento Profundo- que vaya a gustaros.
- ¡No importa! -exclamó Phouchg-. ¡Tenemos que saberla! ¡Ahora mismo!
- ¿Ahora mismo? -inquirió Pensamiento Profundo.
- ¡Sí! Ahora mismo...
- Muy bien -dijo el ordenador, volviendo a guardar silencio.
- ¡Del Universo...! -exclamó Loonquawl. Los dos hombres se agitaron inquietos. La tensión era insoportable.
- ¡Y de Todo...!
- En serio, no os va a gustar -observó Pensamiento Profundo.
- ¡Dínosla!
- De acuerdo -dijo Pensamiento Profundo-. La Respuesta a la Gran Pregunta...
- ¡Sí...!
- de la Vida, del Universo y de Todo... -dijo Pensamiento Profundo.
- ¡Sí...!
- Es -dijo Pensamiento Profundo, haciendo una pausa.
- ¡Sí!
- Es...
- iii ¿Sí...?!!!
- Cuarenta y dos -dijo Pensamiento Profundo, con calma y majestad infinitas.
- Libro 11.2008 (♠♠♠♠Ø) -
La acción empieza justo antes de la inopinada demolición de la tierra para dejar vía libre a una autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo de lo más común, logra salvarse gracias a su amistad con Ford Prefect, extraterrestre con aspecto humano; e investigador para la ‘Guía del Autoestopista Galáctico’ una suerte de enciclopedia electrónica ‘fuente reconocida de todo el conocimiento y la sabiduría’
Ambos logran introducirse como polizones en una nave espacial de los temibles Vogones, malhumorados burócratas de color verde, quienes al descubrirlos los expulsan al espacio.
Posteriormente, Zaphod Beeblebrox, el primo lejano de Ford, y, por un tiempo, Presidente Galáctico, salva al dúo en su nave espacial robada, el Corazón de Oro
http://es.wikipedia.org/wiki/La_gu%C3%ADa_del_autoestopista_gal%C3%A1ctico