
Así. Ya no di un paso más. Comencé a sentir que que se me acercaba y daba vueltas a mi alrededor aquel bisbiseo apretado como un enjambre, hasta que alcancé a distinguir unas palabras casi vacías de ruido: "Ruega a Dios por nosotros." Eso oí que me decían.
Entonces se me heló el alma. Por eso es que ustedes me encontraron muerto.
-Mejor no hubieras salido de tu tierra. ¿Qué viniste a hacer aquí?
-Ya te lo dije en un principio. Vine a buscar a Pedro Páramo, que según parece fue mi padre. Me trajo la ilusión.
-¿La ilusión? Eso cuesta caro. A mí me costó vivir más de lo debido. Pagué con eso la deuda de encontrar a mi hijo, que no fue, por decirlo así, sino una ilusión más; porque nunca tuve ningún hijo. Ahora que estoy muerta me he dado tiempo para pensar y enterarme de todo…
- Libro 6.2008 (♠♠♠ØØ) -
Por petición de su madre en su lecho de muerte, Juan Preciado va en busca de su padre a Comala, un pueblo fantasma con un sinfín de habitantes misteriosos y enigmáticos.
Durante su búsqueda, Juan Preciado conocerá a varios personajes relacionados con Pedro Páramo, quienes le informan que él ha muerto y ahora el pueblo está aparentemente abandonado.
A medida que se interna en el pueblo, Juan Preciado comprobará que todas las personas con las que ha hablado están muertas, y son por lo tanto fantasmas o almas en pena.