martes, 29 de abril de 2008

Un mundo feliz - Aldous Huxley (1932)



— Porque nuestro mundo no es el mundo de Otelo. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea, y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto; está a salvo; nunca está enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas, ni hijos, ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma…


- Libro 4.2008 (♠♠ØØØ) -


Todo el planeta está unido como un estado mundial, bajo un gobierno pacífico que ha eliminado la guerra, la pobreza, el crimen y la infelicidad al crear una sociedad de alta tecnología, basado en los principios industriales de Henry Ford.
La sociedad utiliza todos los medios de la ciencia y la técnica - incluidas las drogas - para el condicionamiento y el control de los individuos. Todo el mundo es feliz desde su concepción, el uso de drogas de placer se ha convertido en el pilar de la sociedad, y los ciudadanos toman regularmente el soma, una droga que hace que los usuarios sientan felicidad.
En ese mundo, todos los niños son concebidos en probetas, cultivadas en laboratorios y están genéticamente condicionados para pertenecer a una de las 5 castas de la población, de la más inteligente a la más estúpida.

Lenina, una empleada de laboratorio, es un ser conformista, la personificación de la nueva sociedad. Es atractiva, elegante, promiscua y su visión de la vida es producto del adiestramiento. Bernard es la antítesis de Lenina. A pesar de ser miembro de la casta superior, Bernard no es feliz con su vida, le desagrada la sociedad y se siente profundamente inseguro de sí mismo…