
… La mentira, esa mentira adoptada por todos, de que sólo estaba enfermo, pero que no se moría, que bastaba que estuviese tranquilo y se cuidase para que todo se arreglara, constituía el tormento principal de Iván Ilich. Le constaba que, por más cosas que hicieran, no se obtendría nada, excepto unos sufrimientos aún mayores y la muerte. Lo atormentaba que nadie quisiera reconocer lo que sabían todos e incluso él mismo, que quisieran seguir mintiendo respecto a su terrible situación y lo obligaron a tomar parte en aquella mentira. La mentira, esa mentira que se decía la víspera misma de su muerte, rebajando ese acto solemne y terrible hasta igualarlo con las visitas, las cortinas y el esturión para la comida..., hacía sufrir terriblemente a Iván Ilich. Y, cosa rara, muchas veces, cuando veía que trataban de seguir engañándole, estaba a punto de gritar: "¡Cesad de mentir! Vosotros sabéis, lo mismo que yo, que me muero. ¡Al menos, cesad de mentir!". Pero nunca había tenido el valor de hacerlo.
- Libro 1.2008 (♠♠♠ØØ) -
Vivencias de un paciente que sufre una enfermedad mortal, desde los primeros síntomas, hasta su muerte. Rodeado de las comodidades y recursos reservados a los ricos, Iván Ilich se encuentra sólo, rodeado de una "conspiración de silencio". Se nos narra la incertidumbre y la angustia que rodea al enfermo que sabe que se muere y no puede compartir sus temores con nadie.