La erupción del Toba ha sido fechada hace unos 75.000 años. Se ha estimado un índice de explosividad volcánica de 8, lo que la convierte en el ejemplo más reciente de una erupción supervolcánica, y probablemente en la más poderosa erupción ocurrida en los últimos dos millones de años.
Una explosión de este tipo podría haber durado unas dos semanas. La explosión originó el colapso de una gran área, creando una extensa caldera que resultó inundada, formando así el lago propiamente dicho. Posteriormente la base de la caldera emergió formando Samosir, la península situada en el centro del lago, en la actualidad una isla artificial. Este fenómeno de emersión es bastante frecuente en calderas de gran tamaño, aparentemente debido a la presión ascendente del magma no erupcionado. Samosir es probablemente la mayor caldera resurgente de la Tierra.
Muy pocas plantas y animales de Indonesia pudieron sobrevivir a la erupción, la cual podría haber causado una extinción masiva casi completa a escala planetaria. Hay algunas evidencias, basadas en el ADN mitocondrial, de que la raza humana se redujo a unos pocos miles de individuos, debido a la erupción del Toba, como señala la teoría de la catástrofe de Toba.
En los últimos tres a seis millones de años, tras la separación de los linajes de humanos y simios del tronco común de homínidos, la línea humana se ramificó en varias especies. La teoría catastrófica de Toba establece que una masiva erupción volcánica cambió el curso de la historia al producir una casi extinción de la población humana (este tipo de eventos se denomina cuello de botella de población). Cerca de 75.000 años antes de nuestra era, el supervolcán Toba, en el norte de la isla indonesia de Sumatra, explotó como una caldera con una fuerza 3.000 veces superior a la erupción del Monte Santa Helena, dejando como rastro el lago Toba.
Este evento produjo una disminución de las temperaturas globales de 15°C en promedio, lo que representa un cambio drástico en el ambiente que debió producir múltiples cuellos de botella de población en varias especies humanas que debían existir en la época. Este cambio aceleró a su vez la diferenciación de las poblaciones humanas aisladas, conduciendo finalmente al fin de todas las especies humanas menos una, de la cual descienden los humanos actuales.
Una combinación de evidencias geológicas y modelos computacionales apoya la factibilidad de la teoría de la catástrofe de Toba, y la evidencia genética sugiere que todos los humanos actuales, a pesar de la aparente variedad, provienen de un mismo tronco formado por una población muy pequeña. Utilizando las tasas promedio de mutación genética, algunos genetistas han estimado que esta población humana original vivió en una época que concuerda con el evento de Toba.
Se estima que acabó con el 99% de la población humana mundial, reduciéndola de un millón a menos de diez mil.
http://es.wikipedia.org/wiki/Lago_Toba
http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_catastr%C3%B3fica_de_Toba
http://en.wikipedia.org/wiki/Volcanic_Explosivity_Index